martes 6 de abril de 2010

51

Clara

-Jorge ¿estás ahí?
-Sí, perdona, ahora salgo del baño. Si lo necesitas puedes pasar, no he echado el cerrojo.
-¿Qué haces?
-Bañarme...
-¿Y Pluto?
-¿Quién es Pluto?
-El patito de goma que te regalé en Navidad.
-¡Ah!...Lo tengo en la habitación...
-No lo he visto.
-Lo tengo en una caja.
-¿No te gustó?
-Cuando te fuiste el otro día a pasear con Manuel por la playa, guardé algunas cosas en la caja de latón del armario.
-¿Algo así como enterrarme?
-Clara no es eso...
-¿Entonces qué?
-Eso te digo yo a ti. ¿Qué te pasa por la cabeza? ¿Te importa dejar de ser una niña egoísta y decidir? ¿Ahora que no me tienes ahí como amigo al que contarle tus penas y desdichas, no sabes qué hacer, verdad? ¿Se trata de eso, de que tú sola no puedes, verdad?¿Quieres que deje de ser tu novio y sea de nuevo tu amigo y me puedas contar que no sabes qué sientes por Manuel, y que tras media hora divagando sobre si piensas o no piensas en él, al final acabe solucionándote yo tus problemas? ¿Es eso Clara? ¿Crees que no sé qué te pasa?¿Crees de veras que no supe todo cuándo te fuiste?¿No te acuerdas de que fui tu mejor amigo?¿No te acuerdas Clara?
-No es justo...
-No, no me vengas con esas ahora. ¿Sabes qué no es justo? Esto, todo esto, toda la mierda que me haces tragarme día tras día, esperándote en casa, sabiendo que bajas a comprar el pan y él baja detrás tuyo, viéndote entrar en casa sin ser tú, pero sabiendo que dos pasos más atrás sí que lo eras. Lo que no es justo es que te quiera, te quiera de esta forma loca e incondicional y tú no muestres ni un mínimo de respeto por ello, por nosotros, porque somos novios ¿recuerdas? ¡Joder Clara que he cruzado media España por ti!
-Yo no te lo pedí.
-No, claro que no, tú por pedirme, no me pediste ni la hora. Y si me lo hubieras pedido, no lo habría hecho. ¿Y sabes por qué? Porque lo hice por mí, porque quería, porque estaba seguro de ello, de ti, de que te quería por encima de cualquier cosa, por encima de kilómetros, países o fronteras. Necesitaba verte, verte sonreír.¿Sabes lo que es estar seguro de algo?
-Sí. En realidad he entrado para decirte que te espera la cena en el salón, para ti y para mí, porque he decidido seguir queriéndote, aunque estas cosas no se deciden, se saben, pero si quieres seguir gritándome, si quieres seguir diciéndome lo mala persona que soy, lo estúpida que me siento, y lo gilipollas que soy contigo, adelante, aunque es cuanto menos irónico ¿sabes? Entro en el baño, te encuentro desnudo dispuesto a recibir la noticia, y en realidad la noticia la recibo yo. Ves, no tenía previsto esto, no se me dan bien las cosas, tienes razón, por eso empieza a oler a quemado el salmón, y no quiero que nuestra primera cena esté quemada, así que si no te importa, te dejo aquí, y si quieres venir a cenar, bien, si no, dímelo, abriré el sofá cama y dormiré ahí. ¡Ah! y no te peines, me gusta el olor a tu pelo revuelto.


Y a veces, ya sabes, las cosas ocurren sin aviso, de repente, a veces, sin saber cómo, decides, te arriesgas y lo único que piensas es que por favor tu decisión sea la correcta.

2 comentarios:

monty dijo...

Porque lo hice por mí, porque quería, porque estaba seguro de ello, de ti, de que te quería por encima de cualquier cosa, por encima de kilómetros, países o fronteras. Necesitaba verte, verte sonreír.¿Sabes lo que es estar seguro de algo?



que así sea.... :)

Ana dijo...

Como siempre la historia es fantástica... Cuando entro al blog y veo un nuevo número no puedo evitar sonreír, y los breves instantes que me cuesta leer la nueva entrada la realidad deja de existir y vivo en el mundo de Clara y Jorge. =)

 
Header Image by Colorpiano Illustration